viernes, 15 de octubre de 2010

La Culpa

La culpa no es una manera natural de comportarse es una reacción emocional aprendida, que solo puede utilizarse cuando la victima le muestra al explotador que es sensible a la culpabilidad.

Empieza a mirar el pasado como algo que jamás puede modificarse, sientas lo que sientas respecto a el.

"Se acabo ya paso"
Cualquiera que sea la culpa que escojas, no te servirá para cambiar al pasado.

Graba este mensaje en tu Conciencia "Mi sentimiento de culpabilidad no cambiara el pasado ni hará que yo sea una persona mejor.
Este tipo de enfoque te ayudara a diferenciar la culpabilidad del conocimiento que puedas sacar al pasado, solo puedes hacer las cosas diferentes "hoy, en el presente".

"No repitas en el presente, lo que tu actual "YO" reprueba y rechaza.

Pregúntate a ti mismo lo que estas evitando en el presente por culpa del pasado.

Al trabajar en este sentido eliminaras la necesidad de culpa.

Empieza a aceptarte en ti mismo cosas que tu has escogido pero que le pueden disgustar a cierta gente.

Cuando este seguro de algo no dejes que te convenzan de lo contrario, sigue hacia tu objetivo salvo que las pruebas o resultados te demuestren que estas equivocado.

Aun si tus padres, jefe, vecinos o incluso tu conyuge toman una posicion contraria a la tuya en algo que tu puedes pensar que es muy natural.
Aprende a ser asertivo, aprende a respetar a otros y enseñarles a que tambien te tienen que respetar a ti en tus decisiones.

"trata de enseñarles a las personas que tienen que ver con tu vida y que tratan de manipularte por medio de la culpa, de que tu eres muy capaz de enfrentarte con las desilusiones que les provoque tu comportamiento.
El resultado tardara en llegar pero el comportamiento de aquella gente empezara a cambiar cuando vean que no te pueden forzar a sentirte culpable.
Una vez que logres desconectar la culpa, la posibilidad de manipularte y controlarte emocionalmente habra desaparecido para siempre.

La culpabilidad no es mas que una inutil perdida de tiempo.

Asi desconecta el mecanismo de culpa por que nadie tiene que controlarte y manipularte emocionalmente.

No hay nada mejor que la sabiduría y la fuerza interna para aceptar con serenidad todo lo que no puede ser cambiado usando la asertividad y pro actividad sin asociaciones negativas del pasado.


1- Yo hago lo mío y tu haces lo tuyo.
2- No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
3- Ni tu estas en el mundo para llenar las mías.
4- Tu eres tu y yo soy yo, Ella es ella y yo soy yo cada ser es único diferente y muy especial imposible de comparar.
5-Si casualmente nos encontramos será hermoso si no, no importa.


La finalidad de la culpa es bajar la Autoestima de la persona.

Cuando las personas quieren que seamos como ellas y no como queremos ser nosotros mismos,
Cada ser es dueño de su propia vida.

miércoles, 13 de octubre de 2010

martes, 12 de octubre de 2010

Reflexiòn

Recibí de la naturaleza mi cuerpo y mis emociones;
es absurdo que me censure por estar asustado,
por sentirme inseguro, egoísta o vengativo.

Hacerlo es como enojarme por el tamaño de mis pies.

No soy responsable de mis sentimientos
sino de lo que hago con ellos.

No hay sentimientos destructivos,
sólo hay actos destructivos.

Mis acciones pueden volverse destructivas
cuando condeno o rechazo mi sentir.
Si no quiero sentir de un cierto modo
ignoro el hecho de que realmente me siento así
y que ese sentir es parte de mí.

Sentir de un cierto modo es un sentimiento,
el no querer sentir así es otro,
y este último no es capaz de detener al primero.
Puedo modificar mi respuesta a un sentimiento,
pero no puedo desembarazarme de él
tal como no puedo deshacerme de mí mismo.

Cuando niego un sentimiento, no lo destruyo,
y pierdo mi capacidad de expresarlo como yo quiero.

Al condenarlo dejo de considerarlo parte de mí
y entonces parece adquirir vida propia,
forzándome a responder a él de un modo rígido;
pero si reconozco que 'yo'
vivencio el sentimiento,
mantengo mi capacidad de actuar
del modo en que elijo,
y no de la manera que temo."

Hugh Prather

lunes, 4 de octubre de 2010

INTRODUCCIÓN A LA LOCURA

"Ama loco, arráncate del barro,
sube como el humo enardecido
del día en el que vives pegajoso.
Arrójate al espacio en las esquinas,
sorprende a los normales irrumpiendo,
seméjate a los árboles de enhiestas torceduras,
escúchate en la noche prolongado.
Ama loco, golpetea corazones,
enciéndete de fuegos tremebundos,
cerroja los ojos exteriores de la carne.
Márchate, zambúllete que sí,
que puedes todo lo que quieres
que quieres más de lo que puedes.
Aliénate loco, anímate y verás
lo nunca visto, los misterios en escorzo.
Utiliza todo lo superfluo, lo inservible,
el sentimiento, la poesía porque sí.
No te quedes esperando, que no hay tiempo.
Levántate, que hay más de lo que crees,
que no dejas nada que te importe.
No rodees de miseria tu locura,
salta, salta. que el mundo es poca cosa,
que es gran cosa desde adentro.
Quema el corazón, bésalo en la boca
pues te sirve para el viaje hacia la noche.
Embólsate de estrellas los bolsillos,
escucha las entrañas palpitando
los jadeos trabajosos de los hombres.
Anda, llega lejos, alimenta almas,
quiere los rencores, los amores dolorosos
que valen, que valen vidas enteras.
Escupe miedos, fantasías, cansancios,
impúlsate, y sabrás lo no necesario.
Lo de siempre.
Lo de ahora para vos y para todos."

un poco de poesìa

"He descendido a mi yo más íntimo,
al profundo abismo de donde siento vagamente
que proviene mi capacidad de acción.
Y como me he alejado más y más
de las certezas convencionales
que iluminan superficialmente la vida social,
me di cuenta de que había perdido
el contacto conmigo mismo.

En cada escalón del descenso
fui descubriendo en mí
una nueva persona,
de cuyo nombre
no estaba demasiado seguro,
y que no me obedecía demasiado.

Y cuando detuve mi exploración
porque el camino se desvanecía bajo mis pasos,
encontré un insondable abismo a mis pies,
y saliendo de él,
-sin saber de dónde surgía-,
la corriente a la que me atrevo
a llamar
Mi vida."

Pierre Teilhard de Chardin

TU VIDA ES TU OBRA

Nos hicieron. Nos hicieron mal, bien, nos lastimaron, nos halagaron, nos usaron, nos amaron, nos desecharon, nos cuidaron, nos excluyeron, nos manipularon... Hemos sido la arcilla y los demás sus alfareros. Y hemos sido a su vez inconscientes alfareros de otros. Muchísima gente vive y muere así: hecha por los demás (padres, maestros, jefes, parejas, el gobierno, la publicidad...). Pero hay otra gente también: la alfarera de sí misma. Quien en algún punto vio cómo estaba hecho por los demás, e hizo de eso su propia arcilla. Como si fuera una pelota de plástico hundida por patadas o puñetazos, que un día dijo: "Basta!". Y juntó tanta fuerza desde su centro que comenzó a expandirse, hasta ir recobrando su digna esfereidad: aquello que nació para ser. Todos somos pelotas abolladas. Pero quizás la abolladura cobre pleno sentido si se convierte en una invitación para que la pelota active su centro y lo despliegue.

Para eso hace falta un acto esencial: renunciar a quienes no somos, a lo que no tuvimos, a lo que habríamos querido que fuera, reclamándole al pasado. La arcilla es lo que hay, no lo que "tendría que haber habido". Una persona así ya no aspira a cumplir con un ideal de sí misma (lo cual siempre es frustrante y equívoco), sino a descubrir quien realmente es, y aprovechar lo mejor de sí, haciendo de ello el sentido de su existencia. D. T. Suzuki (uno de los principales difusores del Zen en Occidente) los definió como "artistas de la vida": su obra no es necesariamente un poema o una pintura, sino lo que hacen con lo que la vida les dio. Van gestando su libertad interna con paciencia, con dedicación, con tanta pasión y desvelos como cualquier artista plasma su obra. Pero el logro principal, en este caso, no es la resultante final, sino el acto mismo de trabajar sobre sí.

Y el artista de la vida sabe que no todo saldrá como habría querido. Que al decidir hacerse desde adentro se encontrará con las consecuencias de decisiones que tomó cuando él era aún "los demás". Entonces procurará transformar esas situaciones aparentemente inmodificables en cincel para su auto-escultura: aceptará ser pulido por su aspereza, o ser lustrado por su suavidad. Quizás pueda hacerlo de a ratos, y a veces se sumerja en renegar de lo que es. Pero conservará, muy íntimamente, algo innegociable: el Intento (como le llamaba Castaneda). El Intento de ser lúcido, de ser fiel a sí mismo con la mayor lealtad de la que sea capaz. Sólo así se es autor de la propia vida, y deja uno de actuar los libretos que escribieron los demás. Suzuki lo dijo así:

“No puede esperarse que todos seamos científicos, pero estamos constituidos de tal manera por la naturaleza que todos podemos ser artistas; no, por supuesto, artistas especializados, como pintores, escultores, músicos, poetas, etc., sino artistas de la vida. Esta profesión, "artista de la vida", puede sonar a algo nuevo y raro, pero en realidad todos nacemos artistas de la vida y, sin saberlo, la mayoría de nosotros no logramos serlo y el resultado es que hacemos un desastre de nuestras vidas... [...] Los artistas de cualquier tipo tienen que usar uno u otro instrumento para expresarse, para mostrar su capacidad creadora en una u otra forma. El escultor tiene que tener piedra, madera o yeso, y un cincel o algún otro instrumento para imprimir sus ideas sobre el material. Pero un artista de la vida no necesita salirse de sí mismo. Todo el material, todos los implementos, toda la capacidad técnica que se requieren ordinariamente, están dentro de él desde que nace, quizás aún antes de que sus padres le dieran la vida. [...] En esa persona, cada uno de sus actos expresa originalidad, capacidad creadora, su interioridad viva. No hay en ello convencionalismo, conformidad ni motivación inhibitoria. Su conducta es como el viento que sopla donde quiere. No tiene un yo encasillado en su existencia fragmentaria, limitada, restringida, egocéntrica. Ha salido de su prisión. Uno de los grandes maestros zen de la época T´ang dice: 'Un hombre que es dueño de sí mismo dondequiera que se encuenttre se comporta con fidelidad a sí mismo.´ A este hombre es al que yo llamo el verdadero artista

domingo, 3 de octubre de 2010

Psiconeuroinmunologia

LO QUE EL CORAZON QUIERE, LA MENTE SE LO MUESTRA
Esta es una entrevista que La Vanguardia Digital le realizó al Dr. Mario Alonso Puig quien es Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa)
IMA SANCHÍS - 18/10/ 2004

- Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

- ¿Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

- ¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

- ¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

- ¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

- ¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
- ¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

- Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad.

- Más recursos...

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

- ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".

-¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

- ¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse
un 80%.

- ¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

- ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

- La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

- Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

- Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.