Detente por un instante, distánciate un poco de lo que ocurre en tu vida y cuestiona lo que esta sucediendo.
Muchos están en un juego donde cada persona debe desempeñar un papel concreto. No eres solo un individuo. Tienes que esforzarte mucho, porque el objetivo es llegara jugar muy bien. Incluso a un inocente recién nacido se le incorpora enseguida al juego.
Aunque la sociedad no me ha creado, parece que me pone una etiqueta en la espalda. Uso todo lo que tengo para participar en este juego, sin siquiera darme cuenta de que es un juego. No he tenido ni un solo día de descanso. Es un juego con muchas variantes. Todo ira bien mientras siga las reglas – no por satisfacción propia, sino por la de otros.
Parece que pudieras ganar, pero en ningún sitio esta escrito que vayas a ganar. Sigues jugando y, un día, el juego se termina; la vida se detiene abruptamente. No hay momento en el que puedas decir que ganaste.
Por otro lado, esta sucediendo algo que es muy distinto. Un ser humano puede decir:”tengo sed y quiero estar pleno” puede ser una frase muy simple, pero la vida es simple. La magia de la vida es simple. El problema es que buscamos algo y ni siquiera sabemos que lo hemos perdido.
Solo cuando alguien nos lo recuerda, y todos los demás se sentimientos que se aquietan por un momento, puede empezar a expresarse la sed. Normalmente queremos calmarla. Siente la sed. La magia que hay en ella. De lo más profunda del ser humano, surge la necesidad simple de sentirse pleno.
No tiene nada de malo jugar en ese juego, tener una familia, una casa, un trabajo. Pero, ¿hasta que punto te encuentras atrapado? Tiene que haber un tiempo para dormir y un tiempo para estar despierto, y mientras estás despierto tiene que haber un tiempo para la plenitud. Nada lo puede sustituir.
Nunca podrás iluminar algo con una foto del sol. Hace falta luz autentica: la luz que brilla de forma natural. Es un proceso tan hermoso, porque la luz no crea nada; simplemente ilumina. Y nuestro corazón – el lugar del que surge la sed – puede iluminar la vida.
Eso es lo esencial en nuestra vida: reconocer la posibilidad que tenemos dentro y aceptar que existe algo más que el juego.
Acepta un desafío. Mira al cielo, mira a tu alrededor, mira dentro de ti. Reconoce, sonríe, ríe y elige. La plenitud es una realidad, no un sueño. De otra forma seria demasiado cruel. Imagina darle a la sed a cada persona, y no darle agua. Imagina los peces sin el mar, a los pájaros sin el cielo. Las cosas no son así.
La vida no es un castigo. Escúchate a ti mismo por una vez. Alguien lleva mucho tiempo llamándote desde dentro, hablándote en un idioma que tú has creído no entender. El aprender ese idioma puede cambiar muchas cosas.
Es una página de reencuentro consigo mismo que permite darnos herramienta para encontrar el camino de la busqueda de nuestra espiritualidad
viernes, 28 de mayo de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
soltar apegos
Sin darnos cuenta, muchas veces nos aferramos a cosas, personas, situaciones, momentos, emociones o incluso ideas de como deben lucir las cosas. El estar apegados produce en nosotros desazon, miedo, culpa, o sufrimiento, nos apegamos tanto que cuando nos falta el motivo de nuestro apego sentimos un vacio en nuestro interior, como si algo dentro de nosotros hubiera muerto. Los apegos nos mantienen presos y atados a una necesidad que no es real, el apego nos vuelve dependientes, esclavos de determinadas situaciones, e incluso a veces hacemos a los demas esclavos tambien de nuestro apego.
Aprender a soltar es unas de las maneras de mitigar el sufrir y es la esencia de vivir sin estres; con esto de aprender a soltar nos referimos a la capacidad de no permanecer aferrados a posesiones, situaciones, o relaciones, siendo consientes de que nuestra vida no depende de ellas, y de que en este mundo fluctuante todo esta en constante cambio y evolucion. Si te das cuenta que estas apegado a algo o alguien, lo mas importante de todo es que precisamente ahora te estas haciendo consiente, el paso siguiente es estar dispuesto a soltarlo, a dejarlo ir. La mayoria de las veces nos apegamos por que estamos buscando sentirnos mejor, mas completos, mas plenos, pero realmente el unico lugar en que encontraremos esa plenitud y ese “no necesitar” es en nuestro interior.
Asi pues, cultiva tu espacio interno para que dependas menos del afuera y puedas dejar de lado los pequeños lastres que tu mismo puedas haberle impuesto a tu vida. Lo que hoy estas leyendo no lo escribimos para añadir mas cosas a tu mente, solo te queremos recordar que tu vida va mas alla de todas las ideas que tienes y que no te dejan se libre, y que tu plenitud y felicidad no dependen de la gente, cosas o situaciones que ahora estan en tu vida. La invitacion que te estamos haciendo hoy es a ser consiente, soltar el control sobre algunas cosas o personas, dejar que a su vez tambien sean libres, y abrir los brazos a recibir lo que la vida te traiga con plena confianza, sin miedo.
Aprender a soltar es unas de las maneras de mitigar el sufrir y es la esencia de vivir sin estres; con esto de aprender a soltar nos referimos a la capacidad de no permanecer aferrados a posesiones, situaciones, o relaciones, siendo consientes de que nuestra vida no depende de ellas, y de que en este mundo fluctuante todo esta en constante cambio y evolucion. Si te das cuenta que estas apegado a algo o alguien, lo mas importante de todo es que precisamente ahora te estas haciendo consiente, el paso siguiente es estar dispuesto a soltarlo, a dejarlo ir. La mayoria de las veces nos apegamos por que estamos buscando sentirnos mejor, mas completos, mas plenos, pero realmente el unico lugar en que encontraremos esa plenitud y ese “no necesitar” es en nuestro interior.
Asi pues, cultiva tu espacio interno para que dependas menos del afuera y puedas dejar de lado los pequeños lastres que tu mismo puedas haberle impuesto a tu vida. Lo que hoy estas leyendo no lo escribimos para añadir mas cosas a tu mente, solo te queremos recordar que tu vida va mas alla de todas las ideas que tienes y que no te dejan se libre, y que tu plenitud y felicidad no dependen de la gente, cosas o situaciones que ahora estan en tu vida. La invitacion que te estamos haciendo hoy es a ser consiente, soltar el control sobre algunas cosas o personas, dejar que a su vez tambien sean libres, y abrir los brazos a recibir lo que la vida te traiga con plena confianza, sin miedo.
lunes, 28 de diciembre de 2009
En algún lugar
En algún lugar, en este mismo momento, el sol está brillando con fuerza.
En algún lugar, una nueva vida está comenzando.
En algún lugar, la fuerza del amor está triunfando por sobre la adversidad.
En algún lugar, en este preciso instante, miles de niños están riendo.
En algún lugar, alguien que nunca jamás buscará ni recibirá nada a cambio, está ayudando a que el mundo progrese positiva y fuertemente.
En algún lugar, todo eso está ocurriendo, ahora.
Imagina que súbitamente pudieses observar todas las cosas buenas y positivas que están teniendo lugar en este mismísimo instante.
Una visión semejante, seguramente te resultaría abrumadora.
Y sin embargo, así sucede día tras día, sin falta.
Para cada desilusión, para cada desafío, en algún lugar hay una manera de superarlos.
Ten la plena certeza de que allí está, y de inmediato te estarás moviendo en dirección a ella.
En algún lugar hay un sitio brillante y reluciente al cual tú sabes que perteneces.
Con fe, coraje, compromiso y perseverancia, sin lugar a dudas llegarás a él.
En algún lugar, una nueva vida está comenzando.
En algún lugar, la fuerza del amor está triunfando por sobre la adversidad.
En algún lugar, en este preciso instante, miles de niños están riendo.
En algún lugar, alguien que nunca jamás buscará ni recibirá nada a cambio, está ayudando a que el mundo progrese positiva y fuertemente.
En algún lugar, todo eso está ocurriendo, ahora.
Imagina que súbitamente pudieses observar todas las cosas buenas y positivas que están teniendo lugar en este mismísimo instante.
Una visión semejante, seguramente te resultaría abrumadora.
Y sin embargo, así sucede día tras día, sin falta.
Para cada desilusión, para cada desafío, en algún lugar hay una manera de superarlos.
Ten la plena certeza de que allí está, y de inmediato te estarás moviendo en dirección a ella.
En algún lugar hay un sitio brillante y reluciente al cual tú sabes que perteneces.
Con fe, coraje, compromiso y perseverancia, sin lugar a dudas llegarás a él.
El cuerpo psíquico
Es un vehículo de energía que compenetra y anima al cuerpo físico denso, está formado de materia pero de un nivel más sutil que los estados de materia conocidos por la ciencia. Es preexistente al cuerpo del recién nacido, se adapta y moldea de acuerdo a la forma y tamaño del cuerpo físico, libre del cuerpo material no posee una forma determinada, por su plasticidad se convierte en un doble del aspecto físico.
Cada parte del cuerpo denso tiene una contraparte psíquica, así en el cuerpo sutil tenemos los mismos órganos y sistemas que en el cuerpo material, sólo que en materia psíquica. Cuando existe una descompensación energética a nivel psíquico se manifiesta como una alteración de la salud en la parte física del órgano afectado, o viceversa cuando se produce una disfunción o malestar en la parte física inmediatamente influye negativamente en el nivel sutil, por eso existen enfermedades psicosomáticas, que se inician en la parte mental y repercuten luego en lo orgánico o somático, así como existen enfermedades somatopsíquicas, cuya expresión negativa comienza a nivel físico y después influye en la parte mental o psíquica.
El cuerpo sutil es influido grandemente por los pensamientos y las emociones, de ahí la importancia de cuidar nuestra actitud mental, por eso muchas personas se enferman por la índole negativa de sus formas mentales que constantemente están creando en forma no consciente.
También se puede afectar lo psíquico desde el nivel físico como el tener una alimentación deficiente en energía vital, el no descanso suficiente, la actividad estresante sin control, la falta de ejercicio, una higiene inadecuada, o el no vivir en armonía con la naturaleza de la cual somos parte, y sobre todo los hábitos nocivos que dañan directamente la salud física y psíquica, como la drogadicción, el alcoholismo, el tabaquismo y todos los excesos en general.
El cuerpo psíquico o sutil posee una red de canales de energía conocidos como nadis en el sistema Yoga, y centros de fuerza que influyen en el funcionamiento psicofísico de nuestro ser, estos centros son los chakras, de los cuales destacan siete por su gran importancia, así como tres nadis que son los más importantes de todos los que existen. Los tres nadis principales son:
Ida canal de energía de tipo femenino o pasivo que fluye por el lado izquierdo del cuerpo.
Pingala que canaliza la energía masculina o activa por el lado derecho del organismo.
Sushumna que corresponde a la unión de los tipos de fuerzas de la naturaleza, y que circula por el centro del cuerpo, por la contraparte de la columna vertebral en el cuerpo psíquico.
Estos tres canales de energías se entrecruzan siete veces formando los chakras o centros de fuerza que influyen poderosamente a nivel físico, psíquico y espiritual, tal y como ya los hemos estudiado en los primeros capítulos de este libro.
En la acupuntura o medicina china se habla también de estos canales de energía que son conocidos como meridianos, y puntos especiales de contacto entre lo material y lo psíquico, que pueden activarse mediante la inserción de agujas especiales o bien como en el caso de la digitopuntura mediante la presión de los dedos sobre esos puntos específicos, que han sido estudiados por cientos de años.
Así como existen los sentidos físicos así también tenemos los sentidos psíquicos, de tal manera que si pudiéramos liberar el cuerpo sutil de su envoltura material seguiríamos viendo, escuchando y teniendo contacto con el mundo exterior a través de los sentidos psíquicos. Gracias a estos sentidos es que se manifiestan muchos fenómenos de percepción extrasensorial, personas que pueden captar visualmente en su cerebro colores y formas sin necesidad de utilizar su vista física, o bien que perciben sonidos y voces como si estuvieran escuchando con los oídos, cuando la fuente de impresión sensible está totalmente fuera del alcance de la rata vibratoria del sentido auditivo. Existen casos de personas que pueden ver con las manos, es decir utilizando el tacto; o también la percepción de fragancias y olores fuera del alcance de la persona sensitiva.
El cuerpo psíquico conocido también en algunas escuelas como astral o etérico, puede ser visto por medio de la visión sutil, normalmente se percibe como una emanación electromagnética o aura alrededor del cuerpo material. Existe la fotografía Kirlian que es lo que más se ha acercado desde el punto de vista científico al reconocimiento de la existencia de este cuerpo de energía sutil o astral.
Pero sobre todo las experiencias de millones de personas a través de los tiempos corroboran la existencia de este cuerpo psíquico, incluyendo las revelaciones de los llamados libros sagrados de la humanidad, donde se hace mención de la existencia de dos cuerpos, el material y otro de tipo espiritual.
Hay quienes han tenido la experiencia de sentirse fuera del cuerpo material, pudiendo ver, escuchar, pensar y sentir, como si estuvieran en el cuerpo físico, sólo que en este otro cuerpo se puede volar o viajar a la velocidad del pensamiento, la materia física no es un impedimento para ver o bien para traspasar una pared por ejemplo; el cuerpo psíquico aún siendo material no está limitado por las leyes del mundo físico, sino por los principios del plano psíquico.
Cada plano de existencia es regulado por las leyes universales en su nivel propio de expresión o manifestación; el cuerpo psíquico responde a las leyes del plano dimensional que le corresponde, así como el cuerpo físico es influido por los principios de la naturaleza en el nivel denso-material. En todo hay una armonía perfecta.
"Tú sabes ya que nosotros no somos el cuerpo físico, que además de este cuerpo denso que es nuestro instrumento o vehículo de expresión en la materia, tenemos además otros vehículos internos: el cuerpo psíquico o astral y el cuerpo causal espiritual. El cuerpo psíquico es un doble del físico, formado de otra energía más sutil que la materia y el causal está formado de vibraciones sutilísimas de energía espiritual-divina. Sin profundizar demasiado te diré que existen tres planos de expresión del ser: el plano físico o material, el psíquico o sutil y el causal o cósmico-espiritual".
Cada parte del cuerpo denso tiene una contraparte psíquica, así en el cuerpo sutil tenemos los mismos órganos y sistemas que en el cuerpo material, sólo que en materia psíquica. Cuando existe una descompensación energética a nivel psíquico se manifiesta como una alteración de la salud en la parte física del órgano afectado, o viceversa cuando se produce una disfunción o malestar en la parte física inmediatamente influye negativamente en el nivel sutil, por eso existen enfermedades psicosomáticas, que se inician en la parte mental y repercuten luego en lo orgánico o somático, así como existen enfermedades somatopsíquicas, cuya expresión negativa comienza a nivel físico y después influye en la parte mental o psíquica.
El cuerpo sutil es influido grandemente por los pensamientos y las emociones, de ahí la importancia de cuidar nuestra actitud mental, por eso muchas personas se enferman por la índole negativa de sus formas mentales que constantemente están creando en forma no consciente.
También se puede afectar lo psíquico desde el nivel físico como el tener una alimentación deficiente en energía vital, el no descanso suficiente, la actividad estresante sin control, la falta de ejercicio, una higiene inadecuada, o el no vivir en armonía con la naturaleza de la cual somos parte, y sobre todo los hábitos nocivos que dañan directamente la salud física y psíquica, como la drogadicción, el alcoholismo, el tabaquismo y todos los excesos en general.
El cuerpo psíquico o sutil posee una red de canales de energía conocidos como nadis en el sistema Yoga, y centros de fuerza que influyen en el funcionamiento psicofísico de nuestro ser, estos centros son los chakras, de los cuales destacan siete por su gran importancia, así como tres nadis que son los más importantes de todos los que existen. Los tres nadis principales son:
Ida canal de energía de tipo femenino o pasivo que fluye por el lado izquierdo del cuerpo.
Pingala que canaliza la energía masculina o activa por el lado derecho del organismo.
Sushumna que corresponde a la unión de los tipos de fuerzas de la naturaleza, y que circula por el centro del cuerpo, por la contraparte de la columna vertebral en el cuerpo psíquico.
Estos tres canales de energías se entrecruzan siete veces formando los chakras o centros de fuerza que influyen poderosamente a nivel físico, psíquico y espiritual, tal y como ya los hemos estudiado en los primeros capítulos de este libro.
En la acupuntura o medicina china se habla también de estos canales de energía que son conocidos como meridianos, y puntos especiales de contacto entre lo material y lo psíquico, que pueden activarse mediante la inserción de agujas especiales o bien como en el caso de la digitopuntura mediante la presión de los dedos sobre esos puntos específicos, que han sido estudiados por cientos de años.
Así como existen los sentidos físicos así también tenemos los sentidos psíquicos, de tal manera que si pudiéramos liberar el cuerpo sutil de su envoltura material seguiríamos viendo, escuchando y teniendo contacto con el mundo exterior a través de los sentidos psíquicos. Gracias a estos sentidos es que se manifiestan muchos fenómenos de percepción extrasensorial, personas que pueden captar visualmente en su cerebro colores y formas sin necesidad de utilizar su vista física, o bien que perciben sonidos y voces como si estuvieran escuchando con los oídos, cuando la fuente de impresión sensible está totalmente fuera del alcance de la rata vibratoria del sentido auditivo. Existen casos de personas que pueden ver con las manos, es decir utilizando el tacto; o también la percepción de fragancias y olores fuera del alcance de la persona sensitiva.
El cuerpo psíquico conocido también en algunas escuelas como astral o etérico, puede ser visto por medio de la visión sutil, normalmente se percibe como una emanación electromagnética o aura alrededor del cuerpo material. Existe la fotografía Kirlian que es lo que más se ha acercado desde el punto de vista científico al reconocimiento de la existencia de este cuerpo de energía sutil o astral.
Pero sobre todo las experiencias de millones de personas a través de los tiempos corroboran la existencia de este cuerpo psíquico, incluyendo las revelaciones de los llamados libros sagrados de la humanidad, donde se hace mención de la existencia de dos cuerpos, el material y otro de tipo espiritual.
Hay quienes han tenido la experiencia de sentirse fuera del cuerpo material, pudiendo ver, escuchar, pensar y sentir, como si estuvieran en el cuerpo físico, sólo que en este otro cuerpo se puede volar o viajar a la velocidad del pensamiento, la materia física no es un impedimento para ver o bien para traspasar una pared por ejemplo; el cuerpo psíquico aún siendo material no está limitado por las leyes del mundo físico, sino por los principios del plano psíquico.
Cada plano de existencia es regulado por las leyes universales en su nivel propio de expresión o manifestación; el cuerpo psíquico responde a las leyes del plano dimensional que le corresponde, así como el cuerpo físico es influido por los principios de la naturaleza en el nivel denso-material. En todo hay una armonía perfecta.
"Tú sabes ya que nosotros no somos el cuerpo físico, que además de este cuerpo denso que es nuestro instrumento o vehículo de expresión en la materia, tenemos además otros vehículos internos: el cuerpo psíquico o astral y el cuerpo causal espiritual. El cuerpo psíquico es un doble del físico, formado de otra energía más sutil que la materia y el causal está formado de vibraciones sutilísimas de energía espiritual-divina. Sin profundizar demasiado te diré que existen tres planos de expresión del ser: el plano físico o material, el psíquico o sutil y el causal o cósmico-espiritual".
domingo, 27 de diciembre de 2009
Las víctimas y la prosperidad
Por Harumi Puertos
Actualmente tenemos una sociedad que nos ha enseñado a ser víctimas. Nos sentimos víctimas de nuestros padres, nuestros amigos, nuestro Gobierno, nuestro destino y de Dios mismo. No solo alimentamos esta energía, sino que la disfrutamos y creamos una de las más grandes adicciones al dolor. Las víctimas nunca serán prósperas. Las víctimas nunca tendrán dinero ni éxito. No hay persona próspera que sea víctima. La gente próspera no se queja, más bien soluciona. La gente prospera no le dan el poder de su vida a nadie, más bien toman el poder de su propia vida. El dejar las quejas, las críticas, los chismes y los patrones autocompasivos no es cosa fácil para la víctima, pues dentro de este rol, la víctima encuentra ciertos satisfactores que perdería al dejarlos, por ejemplo, ante su queja, la víctima obtiene atención y apapacho, se siente agredida ante soluciones pues no quiere solucionar, quiere ser "amada" quiere ser "atendida" y confunde atención por amor. No se da cuenta que la atención puede ser impuesta y comprometida pero no es un sinónimo de amor y que es más fácil generar amor no siendo víctima, que siéndolo pues ¿quién aguanta a una persona quejosa toda la vida?.
Para poder tener dinero, es necesario dejar el papel de víctimas, TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA y QUITARLE EL PODER a lo que no nos deja crecer. Un trabajo mal pagado, una relación destructiva, el que dirán, los chismes, las amistades que retroalimentan nuestra negatividad... en fin, todo aquello a lo que le hemos dado poder y no ha servido más que para amarrarnos más a lo que no deseamos.
EL PODER DE LA CRÍTICA Y LAS QUEJAS
El quejarnos continuamente de todo lo que no nos gusta del mundo, nos desconecta del amor, del agradecimiento, de nuestra esencia y de la Divinidad y nos conecta con la energía de víctima, una energía de muy baja vibración, pues dentro de la victimitis, no hay acción, hay resignación, quejas y tristezas si, pero sin la energía para transformar lo que no funciona bien, sufrimos, pero estamos bien en esa zona de confort que no nos hace tomar más riesgos en nuestra vida, sufrimos, si, pero vivir así no implica esfuerzo ni compromiso, no implica responsabilidad ni decisión. Rechazar lo que vemos a nuestro alrededor, equivale a rechazar la vida misma. En la medida que luchemos contra la vida, se irán disolviendo nuestros sueños, pues para ser prósperos tenemos que AMAR LA VIDA pues esta energía es de alta frecuencia, conecta con el amor y el agradecimiento, conecta con la belleza que irradia nuestra esencia y la manifestación de Dios en la Tierra, si no podemos ver esto, no podemos pensar en ser prósperos pues es una AUTONEGACIÓN. La belleza, el amor y la prosperidad están ahí, pero al no ver, lo rechazamos, por lo tanto, nos lo auto-negamos pues en definitiva, mucha gente vive rodeada de belleza, amor y prosperidad, ES POSIBLE MANIFESTAR ESTAS CUALIDADES ENTONCES. Pero a través de la victimitis es IMPOSIBLE crearlas.
Actualmente tenemos una sociedad que nos ha enseñado a ser víctimas. Nos sentimos víctimas de nuestros padres, nuestros amigos, nuestro Gobierno, nuestro destino y de Dios mismo. No solo alimentamos esta energía, sino que la disfrutamos y creamos una de las más grandes adicciones al dolor. Las víctimas nunca serán prósperas. Las víctimas nunca tendrán dinero ni éxito. No hay persona próspera que sea víctima. La gente próspera no se queja, más bien soluciona. La gente prospera no le dan el poder de su vida a nadie, más bien toman el poder de su propia vida. El dejar las quejas, las críticas, los chismes y los patrones autocompasivos no es cosa fácil para la víctima, pues dentro de este rol, la víctima encuentra ciertos satisfactores que perdería al dejarlos, por ejemplo, ante su queja, la víctima obtiene atención y apapacho, se siente agredida ante soluciones pues no quiere solucionar, quiere ser "amada" quiere ser "atendida" y confunde atención por amor. No se da cuenta que la atención puede ser impuesta y comprometida pero no es un sinónimo de amor y que es más fácil generar amor no siendo víctima, que siéndolo pues ¿quién aguanta a una persona quejosa toda la vida?.
Para poder tener dinero, es necesario dejar el papel de víctimas, TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA y QUITARLE EL PODER a lo que no nos deja crecer. Un trabajo mal pagado, una relación destructiva, el que dirán, los chismes, las amistades que retroalimentan nuestra negatividad... en fin, todo aquello a lo que le hemos dado poder y no ha servido más que para amarrarnos más a lo que no deseamos.
EL PODER DE LA CRÍTICA Y LAS QUEJAS
El quejarnos continuamente de todo lo que no nos gusta del mundo, nos desconecta del amor, del agradecimiento, de nuestra esencia y de la Divinidad y nos conecta con la energía de víctima, una energía de muy baja vibración, pues dentro de la victimitis, no hay acción, hay resignación, quejas y tristezas si, pero sin la energía para transformar lo que no funciona bien, sufrimos, pero estamos bien en esa zona de confort que no nos hace tomar más riesgos en nuestra vida, sufrimos, si, pero vivir así no implica esfuerzo ni compromiso, no implica responsabilidad ni decisión. Rechazar lo que vemos a nuestro alrededor, equivale a rechazar la vida misma. En la medida que luchemos contra la vida, se irán disolviendo nuestros sueños, pues para ser prósperos tenemos que AMAR LA VIDA pues esta energía es de alta frecuencia, conecta con el amor y el agradecimiento, conecta con la belleza que irradia nuestra esencia y la manifestación de Dios en la Tierra, si no podemos ver esto, no podemos pensar en ser prósperos pues es una AUTONEGACIÓN. La belleza, el amor y la prosperidad están ahí, pero al no ver, lo rechazamos, por lo tanto, nos lo auto-negamos pues en definitiva, mucha gente vive rodeada de belleza, amor y prosperidad, ES POSIBLE MANIFESTAR ESTAS CUALIDADES ENTONCES. Pero a través de la victimitis es IMPOSIBLE crearlas.
Expectativas = "poner el pecho afuera"
Haber perdido el propio eje."Poner el pecho fuera". Eso es lo que significa la palabra "expectativa" (ex-pectore). Con frecuencia las expectativas implican algo poco favorable: esperar que las cosas sean de determinada manera y no de otra (y cuando sucede de esa otra manera... nos des-ilusionamos, nos des-corazonamos o nos des-concertamos si todo es mejor de lo que creíamos que sería)); esperamos que los demás cambien, que nos den lo que no nos dieron, que tengan determinados gestos... (y cuando eso no acontece sufrimos una enorme frustración); esperamos de nosotros mismos ser distintos de como somos, luchando contra nosotros mismos (lo cual garantiza perder la batalla, pues nunca se gana cuando, en vez de trabajar CON lo que somos, trabajamos CONTRA lo que somos). EX-PECTATIVAS. Y en estos días del año este padecer estalla con virulencia, como en una hipnosis colectiva: hacia los demás, hacia los eventos familiares o grupales, hacia cómo tememos o deseamos ser vistos por los otros, hacia lo que "traerá el nuevo año"... Poner el pecho afuera nos deja en una condición muy frágil! La tarea es TRAERSE HACIA EL PROPIO PECHO, Y, DESDE ALLÍ, MANTENERSE ABIERTO, SENSIBLE, in péctore (pecho adentro, en el corazón).
Quedar a la expectativa de sentirnos bien SEGÚN lo que suceda... es quedar pendiente de eso; y ¿qué es un pendiente? Desde la Física, un péndulo: algo sin estabilidad propia, que oscila de aquí para allá a expensas de la mano que lo sostenga, no pudiendo evitar que un polo lo lleve a su opuesto. Cuando estamos pendientes de lo externo esas expectativas desgastan nuestro psiquismo. Y ésta es una situación dolorosa por donde se la mire: por un lado, porque perdemos libertad, y por otro, porque con frecuencia las expectativas de lo que debería ser nos impiden percibir lo que realmente es. Percibir lo que ES nos permite movernos en la vida con más seguridad, permaneciendo en eje, sabiendo de qué alejarnos y a qué acercarnos. Y también dejar libres a los demás! Pues, en la propia experiencia... ¿cuánto nos limitan, cuánto nos pesan las expectativas que los demás tienen sobre nosotros?
Pero cuidado: luchar CONTRA nuestras expectativas... es más de lo mismo! Es tener la expectativa de no tener expectativas. Entonces... ¿qué hacer? El punto es DARSE CUENTA de cuáles son, observar cómo funcionan CREANDO UNA REALIDAD MENTAL PARALELA, desplazándonos de LO ÚNICO QUE TENEMOS: el presente. Las ex-pectativas ponen el pecho no sólo afuera, sino también en lo que AÚN NO ES. Entonces: respirar hondo y advertir que nos hemos quedado "con el pecho puesto afuera", nos permite permite evaluar la realidad tal cual se da, fluir con ella, y tomar lo que SÍ pueda eventualmente prodigarnos, más allá de nuestras expectativas. Curiosamente las expectativas (positivas o negativas) responden a lo más viejo de nuestro interior; esa mente vieja evalúa lo por venir en función de lo ya vivido. La vida, en cambio, es móvil, fresca, inesperada... Soltar las expectativas es dejar de querer controlar las variables de lo que acontece; soltamos también las cuentas pendientes, los deseos, los prejuicios. Y entonces UNO SE DA CUENTA, y VA CON LA VIDA. Si algo puede anhelarse con cordura, es eso. Y es èse, pues, nuestro anhelo para cada uno de Ustedes, en estos días y siempre... Así nos lo dice Krishnamurti:
"Uno puede conocerse a sí mismo
cuando se despreocupa,
cuando deja de calcular, de manipular,
de intentar constantemente dirigir,
transformar, someter, controlar;
cuando se ve a sí mismo sin expectativas,
o sea, cuando la mente no tiene
ninguna concepción previa sobre sí misma,
cuando la mente está abierta,
cuando no está preparada de determinado modo
para encontrarse con lo desconocido…
entonces, sí, se está profundamente vivo,
abierto a lo que la Vida da,
a lo que la Vida es."
sí como la plenitud es la condición de sentirse pleno, la actitud es la disposición a actuar en el mundo. Nos aprestamos de determinada manera para recibir lo que nos toca vivir, y para obrar (o no obrar) en consecuencia. Cuando nada puede ser cambiado en una situación, siempre hay algo que sí puede estar en nuestras manos: nuestra actitud... Escuchemos a Charles Swindoll:
Cuanto más vivo, más me doy cuenta
de la importancia de la actitud en la vida.
La actitud para mí es
más importante que los hechos.
Más importante que el pasado,
que la educación, que el dinero,
que las circunstancias, que los fracasos,
que el éxito, que lo que piensan
o hacen los demás.
Es más importante que la apariencia,
un don o una habilidad.
Hará o destruirá una empresa, una iglesia, un hogar.
Lo más sorprendente es que cada día
podemos decidir nuestra actitud.
No podemos cambiar el pasado...
no podemos cambiar el hecho de que la gente
se comporta de un cierto modo.
No podemos cambiar lo inevitable.
Lo único que podemos hacer
es usar lo que tenemos,
y esa es nuestra actitud.
Estoy convencido de que la vida
consiste en un diez por ciento
de lo que te pasa y un noventa por ciento
como tú reaccionas hacia ella.
Y así es: somos responsables de nuestra actitud
Quedar a la expectativa de sentirnos bien SEGÚN lo que suceda... es quedar pendiente de eso; y ¿qué es un pendiente? Desde la Física, un péndulo: algo sin estabilidad propia, que oscila de aquí para allá a expensas de la mano que lo sostenga, no pudiendo evitar que un polo lo lleve a su opuesto. Cuando estamos pendientes de lo externo esas expectativas desgastan nuestro psiquismo. Y ésta es una situación dolorosa por donde se la mire: por un lado, porque perdemos libertad, y por otro, porque con frecuencia las expectativas de lo que debería ser nos impiden percibir lo que realmente es. Percibir lo que ES nos permite movernos en la vida con más seguridad, permaneciendo en eje, sabiendo de qué alejarnos y a qué acercarnos. Y también dejar libres a los demás! Pues, en la propia experiencia... ¿cuánto nos limitan, cuánto nos pesan las expectativas que los demás tienen sobre nosotros?
Pero cuidado: luchar CONTRA nuestras expectativas... es más de lo mismo! Es tener la expectativa de no tener expectativas. Entonces... ¿qué hacer? El punto es DARSE CUENTA de cuáles son, observar cómo funcionan CREANDO UNA REALIDAD MENTAL PARALELA, desplazándonos de LO ÚNICO QUE TENEMOS: el presente. Las ex-pectativas ponen el pecho no sólo afuera, sino también en lo que AÚN NO ES. Entonces: respirar hondo y advertir que nos hemos quedado "con el pecho puesto afuera", nos permite permite evaluar la realidad tal cual se da, fluir con ella, y tomar lo que SÍ pueda eventualmente prodigarnos, más allá de nuestras expectativas. Curiosamente las expectativas (positivas o negativas) responden a lo más viejo de nuestro interior; esa mente vieja evalúa lo por venir en función de lo ya vivido. La vida, en cambio, es móvil, fresca, inesperada... Soltar las expectativas es dejar de querer controlar las variables de lo que acontece; soltamos también las cuentas pendientes, los deseos, los prejuicios. Y entonces UNO SE DA CUENTA, y VA CON LA VIDA. Si algo puede anhelarse con cordura, es eso. Y es èse, pues, nuestro anhelo para cada uno de Ustedes, en estos días y siempre... Así nos lo dice Krishnamurti:
"Uno puede conocerse a sí mismo
cuando se despreocupa,
cuando deja de calcular, de manipular,
de intentar constantemente dirigir,
transformar, someter, controlar;
cuando se ve a sí mismo sin expectativas,
o sea, cuando la mente no tiene
ninguna concepción previa sobre sí misma,
cuando la mente está abierta,
cuando no está preparada de determinado modo
para encontrarse con lo desconocido…
entonces, sí, se está profundamente vivo,
abierto a lo que la Vida da,
a lo que la Vida es."
sí como la plenitud es la condición de sentirse pleno, la actitud es la disposición a actuar en el mundo. Nos aprestamos de determinada manera para recibir lo que nos toca vivir, y para obrar (o no obrar) en consecuencia. Cuando nada puede ser cambiado en una situación, siempre hay algo que sí puede estar en nuestras manos: nuestra actitud... Escuchemos a Charles Swindoll:
Cuanto más vivo, más me doy cuenta
de la importancia de la actitud en la vida.
La actitud para mí es
más importante que los hechos.
Más importante que el pasado,
que la educación, que el dinero,
que las circunstancias, que los fracasos,
que el éxito, que lo que piensan
o hacen los demás.
Es más importante que la apariencia,
un don o una habilidad.
Hará o destruirá una empresa, una iglesia, un hogar.
Lo más sorprendente es que cada día
podemos decidir nuestra actitud.
No podemos cambiar el pasado...
no podemos cambiar el hecho de que la gente
se comporta de un cierto modo.
No podemos cambiar lo inevitable.
Lo único que podemos hacer
es usar lo que tenemos,
y esa es nuestra actitud.
Estoy convencido de que la vida
consiste en un diez por ciento
de lo que te pasa y un noventa por ciento
como tú reaccionas hacia ella.
Y así es: somos responsables de nuestra actitud
Haz tu propio trabajo
No corras desatinadamente
intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental
y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa
para quienes te rodean.
No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva
Donde tengan la posibilidad de cambiar
si lo desean.
No es posible hacer el trabajo por otra persona,
ni tampoco imponérselo.
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones,
y no les servirá de nada que se las demos resueltas,
porque tiene que pasar personalmente
por el proceso vital necesario para aprenderlas.
Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos
y dejar que sean quienes son,
saber que su verdad está dentro de ellos,
y que cambiarán cuando quieran hacerlo.
intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental
y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa
para quienes te rodean.
No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva
Donde tengan la posibilidad de cambiar
si lo desean.
No es posible hacer el trabajo por otra persona,
ni tampoco imponérselo.
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones,
y no les servirá de nada que se las demos resueltas,
porque tiene que pasar personalmente
por el proceso vital necesario para aprenderlas.
Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos
y dejar que sean quienes son,
saber que su verdad está dentro de ellos,
y que cambiarán cuando quieran hacerlo.
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